Amperio
Llamado así en honor al matemático y físico francés André-Marie Ampère (inventor del telégrafo), el amperio (A) es la unidad básica que usa el Sistema Internacional para medir la intensidad de una corriente eléctrica.
El amperio-hora (Ah) indica cuánta energía circula por un circuito durante una hora. Se emplea, por ejemplo, para medir la capacidad de las baterías eléctricas. Así, una batería de 50 Ah puede proporcionar una corriente de 10 A durante 5 horas o de 1 A durante 50 horas. Cuantos más amperios, más electrones circularán.
Los dispositivos y aparatos eléctricos se pueden clasificar de acuerdo con su amperaje. Es decir, en atención a la cantidad de energía eléctrica que demandan de la red cuando están funcionando en condiciones normales.
Relación entre amperios, voltios y vatios
Vatios, voltios y amperios son tres unidades de medida de la electricidad esenciales que están interrelacionadas, y que a menudo suelen confundirse pese a que cada una mide una magnitud eléctrica distinta.
- Los voltios (V) miden la presión en un circuito eléctrico, es decir, la fuerza que empuja la corriente. En este sentido, un voltio es la diferencia de potencial eléctrico que existe en un circuito eléctrico, y que obliga a los electrones a desplazarse de un punto a otro (por ejemplo, entre los agujeros de un enchufe hay una diferencia de 230 voltios). Se calculan, entre otras, a través de la siguiente fórmula: V = W ÷ A. Es decir, que la presión (voltios) se calcula dividiendo la energía consumida (vatios, watt en inglés) por la intensidad (amperios).
- Los vatios (W) miden el total de la energía consumida. Al calcular la velocidad con la que un aparato consume, transfiere o genera energía revelan el total de energía que este necesita para funcionar. Los vatios se calculan con la siguiente fórmula: W = V × A. Es decir, que el total de energía consumida por un dispositivo es el resultado de la presión (voltios) x la intensidad (amperios).
- Los amperios (A) miden, como hemos visto, la intensidad de corriente. Se calculan con la siguiente fórmula: A = W ÷ V. Es decir, que la intensidad (amperios) es el resultado de la división entre el total de energía consumida (vatios) y la presión (voltios).
¿Por qué saltan los plomos por exceso de amperaje?
Cuando se da un exceso de amperaje, es decir, cuando fluye más corriente eléctrica de la que el aparato o circuito puede soportar, los plomos o interruptores automáticos saltan con la finalidad de evitar incendios y daños en la instalación eléctrica. Estas son las principales causas de que esto ocurra:
- Uso simultáneo y excesivo de dispositivos: Cuando se conectan simultáneamente, y en el mismo circuito, demasiados dispositivos de consumo elevado como lavadoras, lavavajillas, horno… En este caso, la intensidad excede la potencia contratada.
- Dispositivo averiado: Cuando uno de esos dispositivos o aparatos conectados están averiados consumen un caudal de corriente superior a la nominal, dando lugar a una sobrecarga.
- Instalación eléctrica obsoleta o en mal estado: Cuando nuestra instalación no está en buen estado por un mantenimiento deficiente o por una cuestión de obsolescencia y, por ejemplo, tiene cables defectuosos, lo normal es que no soporte la carga actual de demanda energética.
- Regletas sobrecargadas: Cuando hemos enchufado muchos dispositivos a una sola toma a través de una regleta o ladrón y superamos la capacidad eléctrica del circuito ocasionando una sobrecarga.
