La autosuficiencia energética es la capacidad de generar y gestionar la energía que se consume, hasta el punto de disminuir drásticamente o eliminar por completo la dependencia de fuentes externas. Para conseguir este autoabastecimiento se debe recurrir a fuentes de energía renovables, como el sol o el viento, y optar por sistemas de autoconsumo, que implican grandes beneficios, como la reducción de costes energéticos y una mayor estabilidad frente a las posibles fluctuaciones del mercado energético. En este sentido, las empresas que optan por la autosuficiencia energética pueden ver reducida su factura eléctrica entre un 30 % y un 70 %, a la vez que reducen la huella de carbono reforzando, de esta manera, su compromiso con la sostenibilidad y su competitividad.
Principales energías que permiten obtener la autosuficiencia energética
Quienes deseen sumarse al carro de la autosuficiencia energética pueden recurrir a diferentes energías renovables para conseguirlo:
- Energía solar: mediante la instalación de placas solares puede convertirse la radiación del Sol en electricidad gracias al efecto fotovoltaico.
- Energía eólica: generada por turbinas eólicas que giran por la fuerza del viento. Muy útil en zonas con vientos constantes.
- Energía hidroeléctrica: requiere acceso a corrientes de agua continuas o saltos de agua, como los que se dan en los grandes ríos o en las presas.
- Energía de la biomasa: se obtiene mediante la combustión en calderas de material orgánico, como residuos agrícolas, ganaderos o forestales.
Niveles de autosuficiencia energética
- Autoconsumo parcial: Es cuando el usuario produce una parte de la energía que consume a partir de una fuente renovable, como la solar o eólica, y cubre el resto de su demanda energética a través de su conexión a la red eléctrica.
- Autoconsumo compartido: Se suele dar en comunidades energéticas, es decir, en agrupaciones de personas, empresas, asociaciones o entidades públicas que disponen de una instalación renovable común a la que se conectan para servirse de la electricidad generada por la misma.
- Autoconsumo con almacenamiento: Es cuando a la fuente renovable para generar energía propia se suman sistemas de baterías donde almacenar el excedente energético. Esto permite maximizar la autonomía energética y el ahorro, además de optimizar la gestión de la electricidad.
- Autosuficiencia total: También conocida como sistema off-grid (fuera de red). Es cuando el nivel de autoconsumo es tal que permite una independencia total de la red eléctrica. Además de la fuente de energía, este sistema requiere reguladores de carga, inversores y, sobre todo, baterías para almacenar energía y así seguir consumiendo sin importar los factores horarios o meteorológicos externos.
- Autosuficiencia a nivel macro: Es cuando un territorio (por ejemplo, una región o un país) tiene la capacidad de generar de manera autóctona toda o casi toda la energía que necesita para su día a día (industria, transporte, calor…) sin depender de importaciones o fuentes externas. Ejemplos de este tipo de autosuficiencia energética son Islandia, Noruega, Uruguay o Costa Rica.
Autosuficiencia energética vs independencia energética: ¿hay diferencia?
Es conveniente entender la diferencia –aparentemente sutil, aunque en realidad significativa– que existe entre ambos conceptos:
- Autosuficiencia energética: Implica el hecho de que seguimos conectados a la red eléctrica o dependemos de fuentes externas. Es decir que, aunque tenemos la capacidad de autogenerar toda o casi toda la energía que necesitamos para que nuestro negocio funcione, no estamos desvinculados de fuentes exógenas para momentos de necesidad. La autosuficiencia nos permite esencialmente reducir la factura y generar y consumir energía limpia.
- Independencia energética: Es cuando no existe ninguna dependencia de la red o de fuentes externas, estamos energéticamente en modo isla. Los sistemas off-grid permiten no sólo generar la energía que necesitamos para funcionar, sino almacenarla y tener excedentes para hacer frente a cualquier tipo de circunstancia. Además de generar nuestra propia energía limpia, la independencia energética nos blinda ante apagones y ante las fluctuaciones de los precios de un mercado energético al que no estamos vinculados.
Cómo puede una pequeña empresa alcanzar autosuficiencia energética y reducir costes operativos
Algunos expertos vaticinan que, para 2040, la demanda global de electricidad habrá aumentado en un 70 %, con todas las consecuencias que eso tendrá en el precio de la energía y, sobre todo, en términos de impacto medioambiental. En este contexto, apostar por sistemas que mejoren la autosuficiencia energética pasa por ser la única solución viable en aquellas pymes que quieran ser competitivas en un mercado eléctrico tan tensionado. A continuación, te revelamos los principales pasos para implementar tu sistema de autoconsumo:
- Optimiza tu eficiencia: El primer paso, previo a la instalación de tu fuente de energía para autoconsumo, es optimizar la eficiencia de tus dispositivos y maquinaria. Instalar luces led o buenos sistemas de climatización te ayudará a rebajar la demanda energética de tu negocio.
- Planifica cuidadosamente: Antes de tomar decisiones con respecto al sistema de generación de energía que vas a instalar, realiza una auditoría energética en que se analicen a fondo aspectos como la demanda máxima o los horarios de más actividad. Cuanta más información tengas a mano, más inteligente y eficiente será tu toma de decisión.
- Determina qué fuente de energía te conviene: Sobre la información que posees, tendrás que decidir qué sistema vas a implementar en tu empresa para generar energía eléctrica. Normalmente, suelen ser placas fotovoltaicas, pero por tu ubicación o necesidades podría ser alguna otra fuente renovable (como la eólica o la biomasa). En esta decisión valora también la posibilidad de instalar baterías que puedan almacenar los excedentes energéticos que luego puedas usar en momentos de necesidad o incluso vender.
- Aprovecha las subvenciones y ayudas: Hay un montón de ayudas en forma de fondos (como los Next Generation EU) y subvenciones específicas que cada comunidad autónoma y una gran cantidad de municipios brindan a aquellas empresas que apuestan por sistemas de autoconsumo basados en renovables.
- Confía en empresas expertas: Para la instalación de tu sistema de autoconsumo contrata a empresas expertas que te brinden las máximas garantías.
- Aprovecha las tecnologías de monitorización: Una gran diversidad de herramientas, dispositivos y softwares tecnológicos –conocidos como sistemas de gestión energética (SGE)– te permiten monitorear en tiempo real tu gasto energético para mejorar en tu toma de decisiones y mantener tu instalación a un nivel óptimo, una vez que tengas tu sistema de autoconsumo instalado e implementado.
¿Estás interesado en iniciar el camino hacia la autosuficiencia energética de tu empresa? En Tu Energía gozamos de experiencia contrastada y dilatada en este tipo de instalaciones. ¡Cuéntanos qué necesitas y nuestro equipo de expertos te asesorará en cada paso que necesites!
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