El ICP, o Interruptor de Control de Potencia, es un elemento de control de potencia presente en determinados suministros eléctricos de negocios y viviendas. Su función es limitar la potencia demandada para que no supere la potencia contratada con la comercializadora. Es, en definitiva, el dispositivo al que se suele asociar el clásico corte de luz repentino que, coloquialmente, se conoce como que «han saltado los plomos».
Puede tratarse de un interruptor físico e independiente, ubicado en el cuadro eléctrico, o bien de una función integrada electrónicamente en el propio contador digital o inteligente, como ocurre en la mayoría de las instalaciones actuales. En cualquiera de los dos casos, su papel es el mismo: evitar que la instalación demande más potencia de la que tiene contratada. En instalaciones monofásicas —las más habituales en pequeños negocios— el ICP suele tener dos polos, mientras que en las trifásicas (propias de naves, oficinas o locales con mayor demanda) puede tener tres o cuatro polos, según la configuración de la instalación.
¿Para qué sirve y cómo funciona el ICP?
El ICP actúa principalmente cuando la potencia demandada supera la potencia contratada: en ese caso, corta automáticamente el suministro eléctrico. Si el corte se debe a una avería, un cortocircuito o una fuga de corriente, es probable que hayan actuado otros elementos de protección del cuadro eléctrico, como el interruptor magnetotérmico o el diferencial, y no el ICP.
El ICP ayuda a mantener la demanda de potencia dentro del límite contratado. La protección de la instalación frente a sobrecargas, cortocircuitos y fugas corresponde principalmente a los dispositivos de protección del cuadro eléctrico.
Si en tu negocio salta el ICP, te recomendamos desconectar o apagar parte de los equipos que estaban funcionando y, después, bajar los interruptores del cuadro eléctrico, esperar unos segundos y volver a subirlos. En muchos contadores inteligentes, el ICP se reconecta automáticamente. Si el suministro no se restablece, consulta el procedimiento de tu distribuidora.
¿Cómo actuar en las diferentes situaciones?
- Si vuelve la luz, es que tu actividad comercial necesita mayor potencia de la contratada, y puedes valorar aumentar la potencia contratada o limitar el uso simultáneo de aparatos eléctricos y maquinaria.
- Si el interruptor vuelve a saltar o se resiste a subir, es probable que exista una avería en la instalación eléctrica y conviene que la revise un profesional.
- Si el problema parece estar en la instalación interior del local, contacta con un instalador eléctrico autorizado o con tu servicio de mantenimiento.
- Si sospechas que la incidencia afecta a la red de distribución o al contador, contacta con la distribuidora.
- Si el suministro se corta sin que haya equipos funcionando de forma simultánea, o si el problema se repite tras reducir la carga, conviene revisar el cuadro eléctrico con un instalador autorizado y, si procede, contactar con la distribuidora.
¿Dónde se encuentra el ICP?
- En instalaciones antiguas, el ICP puede ser un interruptor físico independiente, situado en una caja próxima al cuadro eléctrico o integrado en él, según la configuración de la instalación.
- En los contadores inteligentes, la función de control de potencia suele estar integrada en el propio equipo. El procedimiento de rearme puede variar según el modelo de contador y la distribuidora.
Normalmente, su emplazamiento permite a los usuarios acceder fácilmente al dispositivo para poder rearmarlo, es decir, para poder restablecer el suministro tras un corte.
¿Por qué puede producirse un corte de luz y cómo se restablece el suministro?
El suministro de electricidad puede interrumpirse, principalmente, por dos motivos:
- Superación de la potencia contratada: se produce cuando la suma de los aparatos eléctricos y la maquinaria que funciona de forma simultánea en el negocio supera la potencia máxima fijada en el contrato de suministro. Es la causa más habitual y suele darse al encender a la vez equipos de alto consumo, como maquinaria, aire acondicionado, hornos o sistemas de refrigeración.
- Avería o problema en la instalación: cortocircuitos, cables en mal estado, conexiones defectuosas o un cuadro eléctrico antiguo o con deficiencias de mantenimiento pueden hacer que salte algún interruptor del cuadro —como el magnetotérmico o el diferencial— aunque no se haya superado la potencia contratada.
Para rearmar el ICP, los pasos recomendados son los siguientes:
- Desconecta o apaga parte de los equipos que estaban funcionando en el momento del corte.
- Baja los interruptores del cuadro eléctrico —o localiza el ICP si es un interruptor físico independiente—, espera unos segundos y vuelve a subirlos.
- Comprueba si vuelve la luz. En muchos contadores inteligentes, el ICP se reconecta automáticamente.
Si el suministro se restablece, significa que la actividad comercial necesita más potencia de la contratada. Si, por el contrario, el interruptor vuelve a saltar o se resiste a subir, es probable que exista una avería en la instalación eléctrica, y lo más aconsejable es avisar a un instalador eléctrico autorizado o al servicio de mantenimiento antes de volver a intentarlo. Si sospechas que el problema está en la red o en el contador, contacta con la distribuidora.
En los interruptores físicos el rearme es manual subiendo de nuevo la palanca, aunque conviene identificar antes la causa del disparo. En los contadores inteligentes, el rearme del ICP suele producirse de forma automática al reducir la carga.
Diferencias entre el ICP, el magnetotérmico y el diferencial
Aunque a simple vista pueden confundirse, el ICP, el interruptor magnetotérmico y el interruptor diferencial cumplen funciones distintas dentro del cuadro eléctrico:
- ICP: su función principal es limitar la potencia demandada al valor contratado, y el motivo habitual por el que suele actuar es la superación de la potencia contratada. Suele encontrarse al principio del cuadro eléctrico o integrado electrónicamente en el contador inteligente.
- Magnetotérmico: su función principal es proteger los circuitos y conductores frente a sobrecargas y cortocircuitos y el motivo habitual por el que suele actuar es la sobreintensidad o un cortocircuito en un circuito.
- Diferencial: su función principal es proteger la instalación frente a fugas de corriente a tierra, reduciendo el riesgo eléctrico para las personas, por lo que el motivo habitual por el que suele actuar es la derivación o fuga de corriente.
Además del ICP y de estos dispositivos, el cuadro eléctrico suele incluir el Interruptor General Automático (IGA), que actúa como interruptor general de toda la instalación y no debe confundirse con los magnetotérmicos de cada circuito.
¿Es obligatorio contar con un sistema de control de potencia?
El Reglamento unificado de puntos de medida del sistema eléctrico (Real Decreto 1110/2007, de 24 de agosto) establece que el control de la potencia demandada se realiza mediante distintos sistemas según el tipo de punto de medida: en algunos casos mediante maxímetros —dispositivos que registran la potencia máxima demandada en intervalos de 15 minutos— y, en los puntos de suministro de menor potencia, como los de la mayoría de pymes y autónomos, mediante elementos de limitación integrados en el propio contador, función que asume el ICP.
En la alta tensión o en las potencias por encima de los 15 kW, el maxímetro, a diferencia del ICP, permite superar el límite contratado sin cortar el suministro, aunque el exceso registrado puede repercutir en la facturación. Se usa en actividades donde no puede interrumpirse el suministro, aunque se exceda la potencia contratada, como industrias, fábricas u hospitales.
En los suministros actuales, el control de potencia suele realizarse mediante el contador inteligente o, según las características del suministro, mediante equipos de medida con maxímetro. Si tienes dudas sobre el sistema de control de potencia de tu negocio, consulta la información de tu distribuidora o solicita el asesoramiento de un instalador autorizado.
¿Qué hacer si un local o negocio no tiene ICP?
Si tu negocio no dispone de ICP ni de maxímetro, comprueba primero si ya cuentas con un contador inteligente: en ese caso, la función de control de potencia suele estar integrada electrónicamente y no hace falta instalar nada más.
Si tienes un contador analógico y el cuadro eléctrico no incluye el dispositivo, contacta con tu distribuidora o con un instalador autorizado para que valore la instalación e incorpore el elemento de control de potencia necesario. No conviene demorarlo: contar con el sistema adecuado evita problemas de facturación y aporta más seguridad a tu negocio.
Tu aliado energético
El ICP es una pieza clave para que cualquier pyme o autónomo mantenga su instalación eléctrica ajustada a sus necesidades de consumo. Entender cómo funciona y qué hacer en cada caso ayuda a evitar cortes y problemas innecesarios. Si tienes dudas sobre la potencia contratada o cómo optimizar tu consumo, en Axpo, luz y gas para negocios, tienes a tu disposición un equipo de más de 650 profesionales especializados en analizar el consumo eléctrico de empresas de todo tamaño y sector.
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