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Sobrecarga eléctrica

Una sobrecarga eléctrica se da cuando un circuito recibe más corriente de la que puede gestionar de forma segura. Cuando esto ocurre, los cables se sobrecalientan, lo que puede dar lugar a que se derrita el aislante con consecuencias que van desde cortocircuitos hasta incendios, pasando por el deterioro de dispositivos y maquinaria y cortes de luz.

Tipos de sobrecargas y perturbaciones eléctricas

Para entender cómo proteger tu instalación, es importante distinguir entre los dos fenómenos que suelen afectar a los circuitos:

  • Sobrecarga continua (o sostenida): es la sobrecarga propiamente dicha. Ocurre cuando la demanda de corriente supera la capacidad del cableado de forma prolongada en el tiempo (segundos, minutos u horas). Al mantenerse durante varios ciclos, los cables acumulan calor, lo que resulta muy peligroso porque puede derretir los aislamientos y provocar daños graves o incendios.
  • Sobretensión transitoria (picos de tensión): a menudo se confunde con una sobrecarga, pero no es un exceso de corriente, sino un aumento súbito y masivo del voltaje que dura apenas milésimas de segundo. Está causada por rayos o conmutaciones de la red eléctrica y, aunque es muy breve, es tiempo suficiente para quemar los equipos electrónicos más sensibles de tu negocio.

Causas más comunes de la sobrecarga eléctrica:

  • Exceso de dispositivos conectados: es la causa más frecuente, la sobrecarga tiene lugar porque se han conectado demasiados dispositivos a un solo circuito o se han utilizado equipos que demandan una gran cantidad de energía de forma simultánea.
  • Problemas en el cuadro eléctrico: una fuente frecuente de sobrecargas en el ámbito industrial. Unos disyuntores mal calibrados o unas conexiones sueltas pueden poner en peligro el cuadro eléctrico que no deja de ser el núcleo de toda la instalación eléctrica.
  • Equipos eléctricos antiguos o desgastados: equipos y componentes, como interruptores o transformadores, que han superado su vida útil o que están deteriorados.
  • Motores forzados: cuando un motor trabaja con una carga o resistencia mayor de aquella para la que fue diseñado, se convierte en una causa potencial de pico de intensidad eléctrica que puede derivar en una sobrecarga.

Señales de alerta de una posible sobrecarga eléctrica

  • Los interruptores saltan: esto ocurre porque el sistema de protección actúa ante una sobrecarga, cortando la corriente.
  • Las luces parpadean o se atenúan: indica que el circuito está al límite, de la misma manera que cuando se constata la pérdida de potencia de electrodomésticos y dispositivos que tardan más de lo habitual en arrancar o funcionar
  • Los enchufes y/o cables se calientan: si tocas cables o interruptores y están a alta temperatura, o directamente se deforman por el calor, es un claro aviso de sobrecarga eléctrica. Otro aviso es la decoloración y las marcas que este aumento de temperatura deja alrededor de interruptores y enchufes.
  • Chispas: cuando al conectar o desconectar un aparato a un enchufe, saltan chispas, significa que o bien hay una sobrecarga eléctrica o bien hay un problema de conexión que puede ser grave.
  • Zumbidos: ¿oyes zumbidos o ruidos extraños y notas vibraciones cerca de los enchufes o los interruptores? Es un claro aviso de sobrecarga eléctrica. Si a esto se suma un olor a quemado en estas zonas, puede ser muy grave.

¿Cómo prevenir una sobrecarga eléctrica?

Hay diferentes medidas que puedes adoptar para prevenir sobrecargas. Estas son las principales:

  • Distribuye el consumo: no enciendas o conectes simultáneamente demasiados equipos o electrodomésticos. Es recomendable no usar más del 80 % del total de la capacidad de tu instalación eléctrica.
  • Instala reguladores de tensión: conocidos, también, como reguladores de voltaje, son dispositivos electrónicos cuya función es mantener un nivel de tensión constante en un circuito eléctrico, protegiendo los dispositivos y aparatos de sobrecargas.
  • Usa elementos de bajo consumo: iluminar tu espacio con bombillas led o utilizar equipos y electrodomésticos energéticamente eficientes disminuye el consumo de energía contribuyendo a evitar picos de tensión y sobrecargas. 
  • Revisiones periódicas: que un profesional revise con cierta periodicidad tu sistema y detecte elementos o equipamientos obsoletos o desgastados.

¿Cómo actuar ante una sobrecarga eléctrica?

Si has puesto todos tus esfuerzos en evitar sobrecargas eléctricas, pero aun así te toca lidiar con una de ellas, es importante actuar con rapidez para evitar daños graves. Esto es lo que debes hacer:

  • Desconecta los dispositivos que estén enchufados al circuito afectado.
  • Revisa el cuadro eléctrico para ver si ha saltado alguno de los fusibles. 
  • Identifica qué ha causado la sobrecarga eléctrica inspeccionando los aparatos que estaban conectados al circuito.  
  • Redistribuye: no vuelvas a conectar todos los aparatos eléctricos en el mismo lugar. Repártelos en diferentes enchufes o circuitos.
  • Restablece el interruptor una vez identificada y corregida la causa.

Si el problema persiste, solicita la ayuda de un experto para que realice una revisión del sistema.

Diferencia entre cortocircuito y sobrecarga eléctrica 

Aunque con algunas posibles consecuencias similares, un cortocircuito y una sobrecarga eléctrica son dos conceptos distintos:

  • Sobrecarga eléctrica: ocurre cuando un circuito recibe más corriente de la que puede gestionar, en la mayoría de los casos porque hay demasiados dispositivos conectados a la vez a un circuito, y superan su capacidad.
  • Cortocircuito: ocurre cuando chocan directamente dos conductores que no deberían tocarse (fase y neutro, o fase y tierra), generando una gran corriente muy por encima de las capacidades del circuito. De hecho, un cortocircuito puede ser consecuencia de una sobrecarga, por ejemplo, cuando el calor derrite los cables y esto hace entrar en contacto los conductores.

En ambos casos, las consecuencias pueden ser desde el corte de corriente hasta un incendio o dañar de forma permanente maquinarias, equipos y dispositivos.

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