Un buen aislamiento térmico en naves mejora la eficiencia energética, reduce el gasto en energía y contribuye al bienestar de la plantilla y, con ello, al buen desarrollo de la actividad laboral. Elegir los materiales y soluciones idóneas para aislar correctamente tu espacio industrial puede ser un elemento clave para optimizar tu actividad, ganar en competitividad y, por supuesto, contribuir al medioambiente.
Ventajas del aislamiento térmico en naves industriales
Un buen aislamiento térmico de tu espacio de trabajo conlleva innumerables ventajas a distintos niveles. Te explicamos las principales:
- Disminuye el consumo energético: Un buen aislamiento evita pérdidas de calor en los fríos meses de invierno e impide que el calor exterior se cuele en tu nave industrial en verano, obligándote a bajar la temperatura.
- Importante ahorro en tus facturas: El hecho de ahorrar una gran cantidad de la energía necesaria para calentar o refrigerar tu nave cuando esta no está bien aislada térmicamente, reduce drásticamente el gasto de tus facturas y redunda en una mayor rentabilidad para tu empresa.
- Mejora la productividad del equipo: Un buen aislamiento genera confort térmico, que es la sensación de temperatura estable, un elemento que aumenta el bienestar de los empleados. Trabajando en buenas condiciones térmicas, estos mejoran su rendimiento y su productividad.
- Mejora la conservación de la maquinaria: Al haber menos saltos de temperatura entre estaciones, la maquinaria de tu nave industrial se desgasta menos y dura más tiempo sin reparaciones ni averías.
- Cumplimiento normativo: Te facilita alcanzar las exigencias planteadas por el Código Técnico de la Edificación (CTE) en materia de rehabilitación o nueva edificación.
- Ayuda al medioambiente: Reduce la huella de carbono puesto que disminuyen las emisiones de gases de efecto invernadero.
Soluciones más habituales de aislamiento térmico para naves industriales
El aislamiento de tu nave industrial puede realizarse por el exterior, cuando el aislante se coloca por encima de la estructura de la cubierta, sin afectar el espacio interior, o por el interior, cuando el material aislante se instala por la parte interna de la cubierta.
A partir de ahí, existen diversas soluciones de aislamiento térmico para una nave, en función de la estructura del espacio, su ubicación y las necesidades de aislamiento. Algunas de las más habituales son:
- Paneles sándwich: Se trata de una solución integral que combina el aislamiento a base de un núcleo de espuma y el acabado en un único producto, especialmente indicados para cubiertas y fachadas.
- Impermeabilización: Se impermeabiliza la cubierta con materiales como membranas líquidas de alto rendimiento sobre el poliuretano.
- Rastreles metálicos: piezas fabricadas a partir de acero galvanizado, pensadas para techos de cubiertas metálicas de chapa simple, por los que se suele colar muchísima temperatura.
- Cubiertas metálicas para techos. Las de tipo Deck, por ejemplo, son súper adaptables y rápidas de colocar ya que todos sus materiales son flexibles.
- Sistemas de ventilación natural: Crean un efecto chimenea al combinar la entrada de aire por zonas bajas con la salida por zonas altas, lo que mejora la circulación del aire sin necesidad de consumir energía.
- Extractores eólicos: Funcionan impulsados por el viento y, en general, no requieren electricidad a menos que sean versiones híbridas que, en cualquier caso, requieren un consumo muy bajo de energía.
- Ventiladores industriales: Mejoran la circulación del aire dentro de la nave, ayudando a distribuir el calor de forma más uniforme
- Revestimientos de lana de vidrio o roca: Se trata de materiales duraderos y con una baja conductividad térmica que aíslan de forma muy eficaz.
- Placas de yeso laminado (PYL): Son reciclables y se pueden instalar fácilmente sobre una estructura metálica para revestir paredes y techos.
- Pintura reflectante: Pintar el techo de tu nave industrial puede reducir la temperatura de hasta 15 °C en la chapa, evitando que se sobrecaliente en verano y reduciendo, de este modo, la necesidad de refrigeración.
- Separación de áreas de trabajo: Permite controlar mucho mejor la temperatura de cada una, en función del tipo de trabajo y permanencia de los trabajadores en cada espacio.
Como ves, hay mil posibilidades para mejorar el aislamiento térmico de tu nave industrial y las ventajas son muchas: más eficiente, mejor rendimiento y bueno para el planeta. En Axpo Iberia estamos encantados de asesorarte en todos los pasos para aislar tu espacio de la mejor manera, a la medida exacta de tus necesidades.