Las microrredes o microgrids son sistemas locales independientes o conectados a la red principal que garantizan el suministro autónomo, protegiéndonos ante posibles cortes generalizados de energía. Así, cada microrred es un pequeño circuito eléctrico autosuficiente diseñado para suministrar electricidad a comunidades, barrios, campus, zonas rurales, así como a contextos industriales y comerciales.
Por lo general, las microrredes integran generación renovable con sistemas de almacenamiento como baterías, que permiten acumular energía y liberarla en el momento en que se la necesite. Su propósito, por tanto, es aportar autonomía y resiliencia, asegurando el suministro eléctrico incluso en episodios de cortes de energía o fallos del sistema eléctrico. Una de sus principales ventajas es la capacidad de funcionar en modo isla, es decir, desconectadas de la red principal cuando es necesario.
¿Cómo funcionan las microrredes eléctricas?
Las microrredes funcionan combinando generación renovable y almacenamiento local con sistemas de gestión inteligente que regulan cuándo almacenar energía y cuándo liberarla. Esto permite dar una respuesta rápida frente a apagones a la vez que optimiza el uso de la energía de autoconsumo que se genera.
En este sentido, las microrredes son un elemento fundamental para integrar mayor proporción de energías renovables, reducir pérdidas por transmisión y fortalecer la resiliencia comunitaria frente a errores graves o fallos del sistema eléctrico.