Conductor eléctrico
Los conductores eléctricos son aquellos materiales que permiten a la energía fluir de manera libre, por lo que pueden definirse como los caminos de la electricidad. Su principal función es, por tanto, facilitar el flujo de corriente de un punto a otro, permitiendo que los electrones se desplacen con relativa facilidad. Esto se debe a las propiedades de los materiales conductores –sobre todo, cobre, plata, aluminio u oro– cuyos átomos tienen pocos electrones y, por ende, no requieren de mucha energía para que estos pasen de un átomo a otro. Esto se traduce en una resistencia muy baja al paso de la electricidad.
Características de un conductor eléctrico
Saber cuáles son las peculiaridades de un conductor eléctrico resulta indispensable para entender sus funcionalidades y los usos que le podemos dar, pues, como hemos visto, es un elemento fundamental para la transmisión de la electricidad en sistemas de energía como redes y circuitos eléctricos. Estas son sus características clave:
- Baja resistencia eléctrica: Uno de los atributos principales de un conductor eléctrico es que ofrece poca oposición al flujo de corriente eléctrica (también conocida como resistividad). Esto asegura una eficiente transmisión de la electricidad sin pérdida significativa de energía por calor.
- Flexibilidad: Los conductores eléctricos suelen ser maleables, lo que facilita su instalación en diversas aplicaciones. Esto es especialmente importante en la construcción de redes eléctricas y sistemas de cableado.
- Buenos conductores de calor: Esto los hace especialmente aptos para aplicaciones donde se requiere la disipación de calor, como los cables eléctricos de los equipos electrónicos.
- Aislamiento: A menudo, los conductores eléctricos suelen contar con una capa aislante para evitar cortocircuitos y proteger contra las descargas eléctricas.
- Resistencia: A pesar de estar sometidos a condiciones extremas tardan mucho tiempo en desgastarse.
Tipos de conductores eléctricos
Existen diversos tipos de conductores eléctricos según cómo se transmite la electricidad. Tenemos los conductores metálicos donde los electrones se encargan de portar la carga, los conductores gaseosos que pasan por un proceso de ionización y los conductores electrolíticos donde la conducción eléctrica ocurre gracias a una reacción química.
Aquí recogemos algunos de los conductores eléctricos más utilizados:
- Cobre: Su bajo coste y su alta conductividad lo han convertido en el conductor eléctrico más común con diferencia. Se utiliza, principalmente, en cables de alimentación, conexiones eléctricas y componentes electrónicos.
- Aluminio: Otro material conductor ampliamente empleado, especialmente en líneas de transmisión de energía eléctrica a larga distancia, y ello, a causa de su peso ligero.
- Acero: Los conductores de acero galvanizado se utilizan en aplicaciones de alta resistencia mecánica, como cables de suspensión en líneas eléctricas aéreas.
- Plata: Es el mejor conductor de electricidad que existe, si bien su elevado coste hace que sea poco rentable.
- Oro y bronce: Al igual que la plata tienen una alta conductividad, aunque un alto precio.
- Grafito: Esta forma de carbono tiene menor conductividad que los metales, pero es un buen conductor térmico con gran resistencia a la corrosión. Se suele utilizar en baterías y electrodos.
Recomendaciones de conductores eléctricos para un pequeño taller
¿Tienes un pequeño taller y necesitas saber cuáles son los conductores eléctricos que más te convienen por su fiabilidad, durabilidad y precio? Estos son los principales:
- Cobre: Por su relación calidad/precio es, sin duda, el material más eficiente para la conducción eléctrica en tu taller. El cobre tiene una alta conductividad y es, a la vez, duradero y resistente a la humedad. Su flexibilidad facilita su instalación en espacios pequeños y, al no expandirse ni contraerse demasiado con el calor, reduce el riesgo de incendios.
- Aluminio: El aluminio es más económico que el cobre, aunque tiene entre un 50 % y un 60 % de su conductividad. Al pesar un 70 % menos que el cobre, el aluminio es el conductor ideal para ser transportado y manipulado, por ejemplo, en cables de elevado calibre. Esto hace que, por ejemplo, sea el conductor ideal para alimentar el tablero principal de tu taller desde la red eléctrica, allá donde el cobre es la mejor opción para el cableado general de tus herramientas y enchufes.
Un aspecto fundamental que tienes que tener en cuenta es el del correcto aislamiento del cableado de tu taller. Estas son las mejores opciones de materiales aislantes:
- Policloruro de vinilo (PVC): Versátil y fácilmente moldeable, el PVC es un material ligero que resiste bien al agua, al fuego, a la intemperie y al efecto de productos químicos. Es reciclable y su durabilidad se puede extender hasta el medio siglo.
- Polietileno (PE): Indicado para cables de baja y media tensión, tiene una excelente resistencia a la abrasión, a la humedad y a los productos químicos. No es biodegradable, aunque sí reciclable.
- Polietileno reticulado (XLPE): Todavía más resistente al calor y la abrasión con respecto al PE, su durabilidad elevada (entre 25 y 50 años), su flexibilidad y su tolerancia a las altas temperaturas lo convierten en el aislante perfecto de sistemas como suelos radiantes.
- Etileno propileno (EPR): Perfecto para aislamientos en contacto con la intemperie, aguanta un elevadísimo rango de temperatura desde -40 °C hasta (en algunos casos) +160 °C. La contraindicación es que tiene una muy baja resistencia a aceites, hidrocarburos, grasas y gasolina.
Algunos consejos útiles para los conductores eléctricos de tu taller:
- Gestión del cableado: Organiza los cables siguiendo trayectorias limpias que no interfieran con el paso de personas o maquinaria. Asegúrate de que estén fijados correctamente y protege las puntas con cinta aislante.
- Enchufes: Utiliza siempre conectores y enchufes homologados.
- Puesta a tierra: Conecta a tierra todas las herramientas, equipos y estructuras metálicas con un cable verde de cobre.
- Herramientas y vestimenta aislada: Emplea herramientas, vestimentas y calzado con aislamiento homologado. Evita la humedad o trabajar con los pies o las manos mojadas.
- Protección: Usa tubos rígidos para proteger el cableado de cortes con herramientas afiladas.
- Extintores: En caso de incendio, utiliza extintores de tipo CO2 o de polvo químico seco, pero evita utilizar agua.
- Desenergizar antes de manipular: Ante la necesidad de manipular cualquier conductor, desconecta la corriente y asegúrate, con la ayuda de un multímetro, de que no hay tensión.
